Definitivamente lo es. Ser periodista plantea –o por lo menos lo hace en mi caso- constantes reflexiones sobre lo que se debe hacer con el poder que los medios nos otorgan. Cada palabra dicha, o escrita, adquiere vida propia una vez abandona su fuente de origen. Y lo dicho o escrito siempre, siempre tiene consecuencias. Hoy lo dicho ha tenido un efecto gratificante por demás. Ayer miércoles en la noche llego ante mi atención el caso de una adolescente china que lleva cerca de 10 años en la isla y ahora seria deportada a su país de origen, aun cuando el mandarín ya no es su idioma principal y cuando enviarla de regreso a ese país después de 10 años podría suponer un golpe a la estabilidad de su vida ya maltratada. A las 8:40 de la mañana del jueves denunciamos la situación en Temprano en la mañana en WKAQ 580. La denuncia adquirió vida propia y trajo consigo la detención de su deportación, luego que los medios de todo el país acogieran como suya la historia. Hoy, sin duda, es uno de esos días.
Monitores de conflictos asistidos por IA
Hace 3 meses