
Hoy se sabrá.
La primera Asamblea de Pueblo convocada por el colectivo
Todo Puerto Rico por Puerto Rico tiene hoy su prueba de fuego. La tarea es simple por definición, aunque tal vez complicada en la práctica. Consiste en llevar a la acción sus reclamos por la búsqueda de alternativas que eviten el despido masivo de empleados públicos.
Después de todo, los reclamos del colectivo parecen estar respaldados por el grueso de expertos que ha analizado las vías de acción que se plantean como alternativas reales para resolver la crisis económica y de funcionalidad del gobierno. Y la crisis, también coinciden, existe. El problema es como atacarla.
La
Escuela de Administración Publica de la Universidad de Puerto Rico, por ejemplo, ha estudiado el asunto. Sin embargo, lo cierto es que ningún gobierno ha querido escuchar los consejos de los expertos. Recordaran (o quizá no) que la pasada administración solicito a la Escuela de Administración Publica un estudio sobre la funcionalidad del gobierno, en momentos de intenso reclamo publico. Sin embargo, una vez el foco publico se desvío del tema, el entonces Secretario de la Gobernación Jorge Silva Puras, canceló el contrato de un estudio comisionado a la Escuela de Administración Pública. En cualquier caso, pagos o no, los estudios ponen en duda la teoría sobre le gigantismo gubernamental y la sustituye por una de distribución equivocada de los empleos públicos. De paso, propone alternativas como la reducción de la jornada laboral, eliminando dos días por quincena. Ninguna de esas
alternativas, sin embargo, parece haber sido considerada con seriedad e interés.
Si la manifestación se convierte en un reclamo multitudinario, es algo que esta por verse, como también esta por verse si el Gobierno acogerá o ignorara el mensaje enviado. De ser esta ultima la alternativa, las posibilidades son múltiples. Una de ellas, la descrita hoy en WKAQ por la ex fiscal
Mayra López Mulero. “Lo que temo y anticipo es que si hacen caso omiso a los reclamos del pueblo, cada dia se va a incrementar el reclamo y, de repente, se puede pasar del verbo y el reclamo a unas medidas más drásticas”.